16.1.17

Recuerdo de Marie A., de Bertolt Brecht cantada por Angela Winkler






















No puedo resistirme a la belleza de esta canción. Sobre el poema de Bertolt Brecht se alza una voz como la Angela Winkler.




1
En aquel día de luna azul de septiembre
en silencio bajo un joven ciruelo
estreché a mi pálido amor callado
entre mis brazos como un sueño bendito.
Y por encima de nosotros en el hermoso cielo estival
había una nube, que contemplé mucho tiempo;
era muy blanca y tremendamente alta
y cuando volví a mirar hacia arriba, ya no estaba.

2
Desde aquel día muchas, muchas lunas
se han zambullido en silencio y han pasado.
Los ciruelos habrán sido arrancados
y si me preguntas ¿qué fue de aquel amor?
entonces te contesto: no consigo acordarme,
pero aun así, es cierto, sé a qué te refieres.
Aunque su rostro, de verdad, no lo recuerdo,
ahora sé tan sólo que entonces la besé.

3
Y también el beso lo habría olvidado hace tiempo
de no haber estado allí aquella nube;
a ella sí la recuerdo y siempre la recordaré,
era muy blanca y venía de arriba.
Puede que los ciruelos todavía florezcan
y que aquella mujer tenga ya siete hijos,
pero aquella nube floreció sólo algunos minutos
y cuando miré a lo alto se estaba desvaneciendo en el viento.














2.1.17

Controvertido Michel Serres y su valoración sobre el dolor















"Deberíamos escribir una verdadera historia del dolor". Controvertido Michel Serres, historiador y filósofo. ¿No es todo el transcurso de la historia humana una irrefutable historia del dolor? Pero no le falta razón si lo que pretende es enfocar la evolución cultural de nuestra especie desde el punto de vista del sufrimiento y darlo a conocer como una especialidad de Historia. "No nos damos cuenta de verdad de hasta qué punto sufrieron nuestros antepasados y no somos conscientes de todos los medicamentos que tenemos y que nos ayudan a vivir mejor y a combatir el dolor mejor. ¡Pero si el rey Luis XIV tenía los mejores médicos a su alrededor y se pasó la vida chillando de dolor porque tenía una fístula anal incurable! Hoy, eso se arregla con una pequeña intervención quirúrgica y tres días de antibióticos”. No por ser un planteamiento aparentemente optimista y dominado por la visión occidentalista y de mundo desarrollado es menos real. El dolor, no sé si en todas sus vertientes, se ha reducido o reconducido, pero no se ha eliminado. Tal vez nunca se elimine y si se anula para unas sociedades probablemente no llegarán los beneficios a aquellas a las que todo llega tarde y mal.

Serres quiere aportar una visión menos pesimista de la que hoy domina en Occidente, “Si usted busca en Internet  'causas de mortalidad en el mundo le saldrán las cifras oficiales facilitadas por la Organización Mundial de la Salud. No son datos de Michel Serres, sino de la OMS. Bueno, pues verá usted que la causa menos frecuente de muerte en la actualidad es 'guerras, violencia y terrorismo'. Muere infinitamente más gente a causa del tabaco y de accidentes de coche. Así que hay una gran contradicción entre el estado real de las cosas y la forma en que lo estamos percibiendo, porque vivimos como si estuviéramos inmersos en un estado de violencia perpetua, pero eso no es real en absoluto”. ¿Es una comparación peligrosa y equívoca o un aferrarse a los datos para que no nos equivoquemos al ser catastrofistas? Los datos sobre las innumerables causas del dolor no niegan nunca unas y otras, pero deberían ayudarnos a interpretar el mundo en que vivimos. Aunque acaso sea un progreso de Occidente, donde hasta el dolor es un elemento de lujo, digamos, frente a países de amplias regiones del planeta donde es el pan de cada día. ¿Es demasiado tajante y reduccionista Michel Serres cuando escribe que con la explosión de Hiroshima triunfa y a la vez se acaba la edad de la muerte? Para mí, sí, aunque tal vez con este tipo de frases lapidarias pretenda redirigir el fatalismo hacia una esperanza. Aunque, ¿es la manera? ¿O solo servirá para aplacar conciencias sobre la necesidad de un compromiso más consecuente con el resto del mundo?




28.12.16

El saber como alimento, versión del filósofo Ramón Andrés














Sabio Ramón Andrés, entrevistado en El País: "El saber, la búsqueda del conocimiento, por qué no concebirla como una forma de alimento, como una necesidad orgánica..." Reivindicación para una gran aportación íntima del ser humano. Indagar y descubrir para el propio placer, para percibirlo como nutriente de un ser. No solo se trata de saber más para transformar la materia. Incluso yo diría que si no se interpreta dentro de uno mismo lo que se investiga tampoco se goza. Y aunque muchos no lo perciban así, nos hacemos biológicamente tanto con el alimento intelectual, emocional y afectivo como con los alimentos de comer. Continúa el filósofo: "Por qué no masticar buena poesía, por qué no beber de la mejor música. En las buenas páginas hay auténticos graneros, cosechas que, bien cocinadas, salvan a la especie". Sólo un matiz: la salvación de la que habla Andrés es dinámica y en continuo cambio a su vez. Disfrutar de las diferentes expresiones del lenguaje  -artes plásticas, literatura, poesía, música, teatro, fotografía...-  son esa salvación alternativa que hay que alimentar constantemente. Alternativa al rodillo de una sociedad dirigida, empecinada en mantener subvalores, que ha sublimado el mercado hasta lo inconcebible, que no aporta por sí misma capacidad para encontrar significados y sentidos profundos dentro de uno mismo...si no hacemos el esfuerzo personal por aprovecharnos de las aportaciones materiales que diariamente se generan. "Estudiamos muchas lenguas pero olvidamos lenguajes", dice este nietscheano con causa que sabe que un conocimiento lleva a otro. Yo diría que en dos direcciones, en afirmar un hallazgo objetivamente nuevo y en la sensación íntima de goce que embarga al hombre limitado.

  

21.12.16

El dedo hacia el cielo, preguntas de Miguel Sánchez-Ostiz















Escritor Miguel Sánchez-Ostiz en su blog vivirdebuenagana, a propósito del atentado contra el embajador ruso en Ankara: "El victimario ha apelado a que se recuerde lo sucedido en Alepo y señala con su dedo al cielo, y el dedo es objeto de interpretación: un solo Dios, Alá, yihadista… ¿Justiciero? No, terrorista.Los cauces para hacerse oír o conseguir justicia son otros, como todos sabemos". Obvio. Cuando uno ve las imágenes del ejecutor señalando el cielo con su índice hasta parece una imagen familiar. ¿Cuántas veces no hemos visto el dedo anunciador de otra vida, de un paraíso, de una moral? En las religiones del Libro, estén o no de acuerdo con la reproducción de imágenes plásticas, el índice indica aparentemente el cielo, pero en realidad es lo Superior. No tanto lo Superior extra terrestre como el Superior de la jerarquía de las confesiones, de los poderes macroeconómicos, de los Estados hegemónicos. De ese reducido sector social que tiene todo el poder para aliarse entre sí a costa y en contra de los paganos de cada país. ¿Qué es lo que está sucediendo de verdad tras los conflictos de Siria,de Irak, de Yemen o los atentados en Turquía y en países europeos? ¿Que conoce el pueblo llano de todo eso? Se lo pregunta el escritor navarro: "¿Qué sabemos de lo que ocurre allá lejos? Nada o poca cosa, casi mejor sería preguntarse en qué creemos y a quién creemos, porque ya no se trata de informarse para formar la propia opinión, sino de creer en algo que ofrezca seguridad y sobre todo en reclamarla por mucho que el precio que haya que pagar sea alto". Hablando de dedos índices. Malo el que señala el cielo obligándote a que te olvides de ti mismo, pero ¿qué decir de aquel otro que desde su vestimenta de barras y estrellas, barbas y chistera dispara su índice con un I want you for...? No, no me olvido del juego ¿enemigo o cómplice? del judoka del Kremlin. 


9.12.16

Michael Ignatieff habla con Julián Casanova sobre la democracia














"Tenemos que ser críticos con los políticos", dice en Babelia el historiador canadiense Michael Ignatieff a Julián Casanova, historiador español de los que merece crédito y, sobre todo, atención. Y añade: "...pero no proyectar la duda sobre la democracia representativa". Interesante matiz del historiador liberal que, no obstante, podría rebatirse. Algo así como: ¿es que no se ha ganado a pulso el descrédito la misma democracia representativa? Depende de cómo se mire. Quien nunca ha amado, menos deseado y nada respetado la democracia -empezando por las ideologías oscuras y siguiendo por los mismos corruptos que han medrado en su actividad representativa o partidista- siempre ha deseado vincular la mala gestión con la fórmula representativa más aceptada hasta la fecha en la historia. Se frotará las manos. Quien haya luchado por la democracia y piense que debe avanzar y perfeccionarse no irá descaminado. Sufrirá su sensibilidad. Ignatieff: "Existe una clara polarización en la política, en polos, izquierda y derecha, que parecen irreconciliables, pero esa polarización es parlamentaria, democrática, no se manifiesta en una violencia armada, paramilitar, fuera del Parlamento, como en los años veinte y treinta del siglo pasado". Verdad a medias. La polarización es también social, de creencias, de estatus y posición de clases, de división incluso en el interior de las propias clases. Que la sangre no llegue al río puede que dependa de que la situación socioeconómica en Occidente ha creado reglas de juego que la mayoría comparte y, sobre todo, acceso, siempre relativo, y en mayor o menor o ínfima medida, a los bienes de la sociedad de consumo. Y entonces uno se pregunta, ¿cuenta algo el Estado en esta crisis de la institución democrática? Para el canadiense "la gente volvería a confiar si el Estado cuidara de ellos y no fuera el patrimonio de las élites". Acabemos. El padre ha sido mal padre, privilegiando a unos pocos frente a la gran parte social. En esta tesitura ¿quién tiene una responsabilidad supina en que la democracia pierda gas? No obstante, Ignatieff avisa: "No hay solución fuera de ese marco legal democrático, y los populismos, de derecha o de izquierda, no lo son". El debate va a estar ahí durante algún tiempo. Hasta que se corrija y se enderece el significado democrático o hasta que salte por los aires. Y, después, vaya usted a saber.


















6.12.16

El poder de la admiración. Michel Tournier















"No hay nada como la admiración", Michel Tournier en su libro Celebraciones. ¿Una capacidad emocional como sentido de la existencia? "Exultar porque te sientes abrumado por la gracia de un músico, la elegancia de un animal, la grandeza de un paisaje, incluso el horror grandioso de un infierno, son cosas que dan sentido a la vida". Yo añadiría que incluso las palabras mismas, como éstas de Tournier, que casi siempre se nos antojan mágicas, aunque luego esté en cada uno de nosotros proceder a catalizarlas y ver si las asimilamos y las hacemos nuestras o las desechamos. La admiración, esa hermana mayor de la sorpresa y del asombro, ¿cuántas veces ha marcado nuestros días y nuestros quehaceres? Matiza el escritor: "Nuestros límites, nuestras insuficiencias, nuestras pequeñeces tienen su cura en la irrupción de lo sublime ante nuestros ojos". Vuelvo atrás y mis pasos se salvan por las infinitas circunstancias que me han causado admiración y hacia las que me he sentido poderosamente atraído. Esto ¿me convierte en mejor persona? No lo sé, ni pretendo resolver una pregunta seguramente capciosa. Al menos equilibra mi cella de sentimientos, emociones e ideas en un parlamento interior que desearía armónico. Y ahora recurro a lo que Michel Tournier sentencia: "Quien no es capaz de admiración es un miserable". Ya digo, sentencia. Eso sí, como toda sentencia humana que se precie debe estar siempre abierta y ser incluso revisable.



28.11.16

¿Por qué escribe Agustina Bessa-Luís?













Escritora portuguesa Agustina Bessa-Luís, en su recopilación de escritos Contemplación cariñosa de la angustia: "Escribir es esto: conmover para ahuyentar la angustia y aliviar el miedo".  No sé si es una reflexión  - a cierta edad las reflexiones van siendo conclusiones-  que el temor a lo que queda por vivir puede traer. Las referencias, siempre en el pasado. no garantizan sino experiencia, un haber vivido con gratificaciones y desdichas. La angustia se reafirma con los años y el miedo se vuelve más tangible, carente como está el anciano de los recursos y la fuerza de otro tiempo. Consciente de que los males que a veces se creía conjurados persisten, los desentendimientos se afianzan, los eternos conflictos adquieren nuevos rostros pero siguen siendo lo mismo."Pienso que el escritor de mayor éxito (no en las ventas, sino en su adaptación profunda a la sociedad) es aquél que protege a los hombres del miedo: por su audacia, delirio, imaginación, piedad o transfiguración." ¿No recuerda esto que acaso ese fue el objetivo de las narraciones orales en principio y de los primeros textos literarios de los clásicos? ¿No serían los relatos de mitos y de héroes ya una anticipación de este pensamiento de la escritora lusa? Continua Agustina: "Pero por qué se escribe, eso no se sabe con certeza. Porque la exactitud poética de un acto humano no corresponde totalmente a su evidencia. Se ama la palabra, se usa la escritura, se despiertan las cosas del silencio en que fueron creadas. Después de todo, escribir es algo así como corregir el destino, que es ciego, mediante un regocijo de la Naturaleza, que es precavida." Acaso escribir no sea poner orden en el caos, sino más bien que el individuo que escribe es un cómplice de éste. 




26.11.16

La fragilidad de los sofismas













Raúl Castro, presidente de Cuba, tras la muerte de su hermano Fidel: "Hasta la victoria siempre", viejo eslogan de la revolución castrista. Pablo de Tarso, ideólogo y predicador cristiano, en Corintios, 1.15: "¿Dónde, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?" (Versión Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera) 

Cuando las afirmaciones tajantes y aparentemente sólidas de unos, y las preguntas con respuesta implícita y no menos ideológica de otros exhiben su frágil rostro de sofismas. Pero hay una hora del desenmascaramiento. La nada no reconoce victorias, ni dominios efímeros. ni vanidades humanas, ni salvaciones, ni dioses.          





23.10.16

Lipovetsky y la ligereza
















"Defiendo la sociedad de la ligereza porque nos ha librado de los males del siglo XX, lo que no es poco, es considerable". Filósofo Gilles Lipovetsky en una entrevista en El País. Visto y leído así, suena bien. Pero las palabras son siempre tan duales. La dualidad fecunda no solo interpretaciones sino justificación de los actos. Esa ligereza ¿es causa o efecto, o ambas cosas? Lipovetsky lo ve así. "El nazismo, el fascismo, el franquismo no eran ligeros. Ahora estamos protegidos de esas ideologías por la sociedad ligera: por el consumismo, la felicidad, la conservación. Esas sociedades ideológicas eran extremas y eso es lo que fue insoportable: dos guerras mundiales, la shoah, millones de muertos con el comunismo. Yo no siento nostalgia de eso y la ligereza nos ha librado de eso, la gente quiere vivir bien, ya no quiere morir, quiere divertirse." Aspiración al placer, al hedonismo, a la ausencia del dolor, ¿basta esos anhelos para cubrir necesidades? ¿Marcan un camino? Al filósofo le parece que "la ligereza ha reforzado la democracia". ¿Reforzado o acompañado? El pensamiento se orienta como el viento, y todo resulta de dos o más resultados de indagación. 

No sé si Lipovetsky es parcial en su análisis o la misma ligereza invade su pensamiento, pero uno no tiene claro si el trasfondo de lo ligero  -otros llamarían líquido-  no será sino humo. Entre lo extremo de las sociedades duras y la claridad para que no falte solidez en el andar del camino deberíamos buscar un equilibrio. Él mismo reconoce que "en las sociedades antiguas la educación dura te preparaba para vivir en un mundo difícil. Hoy, educamos dulcemente, queremos que los niños sean felices y no les preparamos para lo difícil, para lo que Freud llamaba el principio de realidad”. Educar en suave estaría bien si tuviéramos seguro un futuro suave, pero la realidad puede deparar situaciones complicadas que no basta con la dulzura para saber afrontarlas. Dice el filósofo: "En las sociedades tradicionales no se planteaban preguntas sobre la organización de la vida porque se organizaba como lo habían hecho los padres. Hoy las tradiciones han perdido su fuerza y cada uno debe construir su vida, desde la educación a la alimentación. Y eso es duro." Duro, individualista, competitivo, atroz incluso. La vida, siempre un debate, una lucha encarnizada, una ilusión y una realidad a afrontar. Sin negar unas aspiraciones, ¿cómo evitar que lo real nos anule y se aproveche de nuestra fragilidad? Lipovetsky pone una cita: "Paul Valéry dijo: hay que ser ligero como el pájaro y no como la pluma. Esa es la idea." Una idea insuficiente, pero estimulante. Sin embargo, tengo la sensación de que el filósofo no va al meollo de la cuestión y se queda en lo lateral, si no secundario. Y pensar que, en los viejos tiempos, solían decirnos aquello de que nos estaban criando entre algodones... 




9.10.16

Un aforismo celular de Santiago Ramón y Cajal













"Los viejos hemos escalado una cima fría, pero serena; no descendamos de ella exudando petulencias y ñoñeces". Santiago Ramón y Cajal empieza así uno de sus aforismos. No solamente sabía investigar las células nerviosas del cerebro. Miraba su mundo de cerca y sacaba conclusiones a medida que avanzaba en edad. "Defendamos nuestro cerebro de la chochez, inflexibilidad e intolerancia, y luchemos heroicamente contra nuestras arterias, que nos arrebolan al menor esfuerzo, y con la tristeza, que nos enerva". Claridad y pragmatismo al distinguir anatomía y emociones. No lo hace tanto como científico sino como hombre que ha vivido y, por lo tanto, experimentado ricamente con su propio ser todo eso denominado vida. "Puesto que es fuerza caer, caigamos con dignidad y decoro". Aviso a los pedantes que se creen eternos. Consejo a los nostálgicos que se desesperan. Asunción de las limitaciones, que no es resignación.




19.8.16

El vals de Federico García Lorca


















Hoy se cumplen 80 años del crimen de Granada. Habría que llamar crímenes, en plural, porque fue plural la vida arrebatada a tanta gente. Pero si algo designa el singular es el secuestro y asesinato de Federico García Lorca, poeta, dramaturgo, hombre de letras que no de armas. Es probable que muchos que se hayan deleitado alguna vez con la obra de Leonard Cohen no sepan que una de sus más extraordinarias composiciones, Take this waltz, es el texto de uno de los poemas de Federico García Lorca, Pequeño vals vienés, incluido en Huida de Nueva York, de su poemario Poeta en Nueva York. Como homenaje a la memoria del poeta español, ahí va su reproducción. 


Pequeño vals vienés


En Viena hay diez muchachas, 
un hombro donde solloza la muerte 
y un bosque de palomas disecadas. 
Hay un fragmento de la mañana 
en el museo de la escarcha. 
Hay un salón con mil ventanas. 

¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals con la boca cerrada. 


Este vals, este vals, este vals, 
de sí, de muerte y de coñac 
que moja su cola en el mar. 



Te quiero, te quiero, te quiero, 
con la butaca y el libro muerto, 
por el melancólico pasillo, 
en el oscuro desván del lirio, 
en nuestra cama de la luna 
y en la danza que sueña la tortuga. 

¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals de quebrada cintura. 



En Viena hay cuatro espejos 
donde juegan tu boca y los ecos. 
Hay una muerte para piano 
que pinta de azul a los muchachos. 
Hay mendigos por los tejados. 
Hay frescas guirnaldas de llanto. 

¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals que se muere en mis brazos. 



Porque te quiero, te quiero, amor mío, 
en el desván donde juegan los niños, 
soñando viejas luces de Hungría 
por los rumores de la tarde tibia, 
viendo ovejas y lirios de nieve 
por el silencio oscuro de tu frente. 

¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals del  'Te quiero siempre'. 



En Viena bailaré contigo 
con un disfraz que tenga 
cabeza de río. 
¡Mira qué orilla tengo de jacintos! 
Dejaré mi boca entre tus piernas, 
mi alma en fotografías y azucenas, 
y en las ondas oscuras de tu andar 
quiero, amor mío, amor mío, dejar, 
violín y sepulcro, las cintas del vals.




Mural sobre Federico García Lorca en Bushwick, un barrio de la parte noroeste de Broklyn, en Nueva York.


2.7.16

El error, visto por el filósofo George Steiner


















"El error es el punto de partida de la creación". Sabio George Steiner, en una entrevista en Babelia. Estos días vemos precisamente cómo las formaciones políticas que han obtenido resultados inesperados en las elecciones españolas no acaban de aceptar sus errores. ¿Será porque en lugar de mirar hacia dentro de sí mismas se quedan absortas a ver cómo tapan sus vergüenzas ante la contemplación exterior? El error no puede ser punto de partida de superación, y menos de creación, si se vive como una vergüenza que hay que negar u ocultar en lugar de verlo como un esfuerzo de reconocimiento. Malo si se está dando pábulo constante a la exhibición, cuando no a una especie de voyeurismo torpe, y se toman o no decisiones en función de la táctica pobretona de cada momento. Pero acaso eso nos lleve al estado general de la política, de la que dice Steiner: "Hay una enorme abdicación de la política en todo el mundo, la gente ya no cree en ella y eso es muy peligroso. Aristóteles nos dice: Si no quieres estar en política, en el ágora pública, y prefieres quedarte en tu vida privada, luego no te quejes si los bandidos te gobiernan". Riesgos de equivocarse y prospección de las causas de los errores deberían ir unidas. "Si tenemos miedo a equivocarnos, jamás podremos asumir los grandes retos", asevera tajante George Steiner. Lo malo del error es que hay muchas veces argumentos y pruebas suficientes de que el error se puede evitar. Pero cuando tiene lugar, ¿por qué no realizar un examen de conciencia colectivo para enderezar los entuertos?

 

27.5.16

La escultura profanada de Amancio González en Izmir




Amancio González Andrés es uno de los más importantes escultores leoneses de estos tiempos. Una de sus esculturas en madera, The musician,  estaba instalada en una estación de metro de Izmir, Turquía. Ayer fue destrozada por un supuesto intolerante que debe ver en su barbarie un acto moral positivo y ejemplar. Poco añadir, salvo las fotografías adjuntas. Antonio Gamoneda, poeta leonés, dedicó hace tiempo al escultor Amancio González el siguiente poema.


HABLO CON AMANCIO
De las moreras abrasadas por la luz, las visitadas por serpientes ciegas;
de los pinares inmóviles en el espesor del pasado;
de los grandes perales en cuyos frutos se alimentan pájaros invisibles
y de los fresnos temblorosos
surge la musculatura encendida en cifras incomprensibles, las que se desprenden de la serenidad y del dolor;
surge el bañista indeciso sobre el hermano amortajado en su propia luz;
surge el monstruo arrodillado ante sí mismo, el espectador del vértigo;
surge el ser silencioso, el conocedor de abismos habitados por los grandes bífidos y por los ancianos en cuyas venas hierve la misericordia;
surge el ser pensativo en su propia blancura y en la tristeza de sus genitales;
surge el ser andariego, el que lleva en sus brazos al animal herido por presagios;
surge el gigante insomne, el enloquecido por los astros y atormentado por la geometría.
Amancio: tú hieres y acaricias la madera en nombre de la libertad;
tú sueñas en el interior del bronce y en las celdas graníticas,
amas el resplandor de los cuchillos, entras en las arterias vegetales,
creas al mismo tiempo el resplandor y la sombra,
llevas la vida al interior de la muerte.
Tú atraviesas olvido y conduces relámpagos a la quietud. Así, en tus manos,
la madera es sagrada.
ANTONIO GAMONEDA



En este enlace se puede ver un vídeo del atentado perpetrado:


Por cierto, para quien piense que la intolerancia es cosa de fundamentalistas islámicos solamente, hay que recordar que otra escultura de Amancio González, Hito de la memoria, instalada en la localidad leonesa de Carrocera, también sufrió en su día destrozos de mano de intolerantes y rencorosos españoles. 





























24.5.16

Sobre los fanatismos. Historiador José Álvarez Junco



















Historiador Álvarez Junco en El País: "Fanático es quien cree poseer la verdad, una verdad sencilla y absoluta que proporciona respuestas para todos los problemas". Viejo tema el de perseguir la verdad, creer que existe y, lo que es peor, creer que es única y solo la portan los elegidos. Continua el historiador: "Fanático es quien no acepta la duda, la discrepancia ni la propia falibilidad. Es quien espera un cielo prometido y está dispuesto a sacrificar la libertad para alcanzarlo. La fe en una verdad liberadora, aun basada en una supuesta ciencia laica, ha abierto muchas puertas a la tragedia en el mundo moderno". 

Probablemente tomar cada descubrimiento científico como lo último y definitivo para saber el porqué de las cosas -prefiero hablar del porqué en continua evolución y cambio que de verdad- sea también una modalidad de fe, pero no hay que olvidar el papel cerrado de las religiones que intentaron impedir avances del conocimiento, pusieron palos en las ruedas y condenaron a la hoguera a muchos sabios. Hace bien Álvarez Junco en matizar los campos de la intolerancia y el fanatismo, producto en parte de los mundos ideológicos que reducen, de las políticas y economías de las regiones del planeta y de la mentalidad simple, cuando no analfabeta y timorata, de millones de humanos, en cualquier lugar de la Tierra, que no hacen mayor esfuerzo en indagar y conocer el porqué. O siquiera en aproximarse.



 http://elpais.com/elpais/2016/05/17/opinion/1463489946_900028.html














5.5.16

¡Banzai!, Siné
















"Desde hace algún tiempo se habrán dado cuenta de que yo no nadaba en una alegría de vivir dionisíaca ni en un optimismo acérrimo, aunque esta fuera mi inclinación habitual", ha dejado escrito Siné para sus seguidores. Siné, ex humorista gráfico de Charlie Hebdo, que posteriormente a su despido de aquella había fundado su particular Siné Hebdo, ha muerto hoy. ¿Hay algo más desventurado que la vuelta más cruel de la vida para quien fue un satírico no solo de la sociedad y sus manifestaciones, sino de sí mismo? "No hago más que pensar en mi próxima desaparición, acaso ya inminente, y siento la muerte que acecha en torno mío como un cerdo que busca la trufa. Mi ánimo, habitualmente de acero, se encuentra ahora como el de un becerro tierno.Es horriblemente aburrido no hacer otra cosa que pensar obsesivamente en la muerte que se acerca, en los posteriores funerales y en el dolor de los más próximos. Pienso también en todos los hijos de puta que se van a frotar las manos y me enerva que me muera antes que ellos. Afortunadamente, vosotros, seguidores incondicionales, furiosos aduladores, estáis ahí. No imagináis cómo vuestros mensajes me harán bien, ¡un verdadero bálsamo milagroso! Y ¡banzai!, a pesar de todo". Sinceramente, nada más llano y auténtico cabía esperar de un iconoclasta total,  un anticlerical de raza y un descreído con humor profundo como Siné. Vale la pose de su fotografía como un adiós a la imbecilidad e hipocresía humanas, que él tanto odiaba.




28.4.16

El mejor gobierno, según Henry David Thoreau















Determinadas y presentes circunstancias por las que pasa el país que habitamos trae a cuento reflexiones de más de siglo y medio en que fueron pronunciadas. "De todo corazón acepto el lema de que 'el mejor gobierno es el que gobierna lo menos posible', y me gustaría ver que esto se lograra pronto y sistemáticamente. En la práctica significa esto, en lo que también estoy de acuerdo: 'El mejor gobierno es el que no gobierna en absoluto'; y cuando los hombres estén preparados para él, ese y no otro será el que se darán". Lo dice Henry David Thoreau en su opúsculo Del deber de la desobediencia civil

La cita del filósofo norteamericano es más profunda de lo que parece. Pero el inevitable galimatías electoral, del quiero y no puedo, al que todas las formaciones políticas españolas han sucumbido debería exigir a cada ciudadano ahondar en preguntas tan simples como: un gobierno, ¿para qué, de qué manera, con qué perspectivas? ¿Al servicio del individuo o de la maquinaria del Estado? Thoreau: "El Gobierno es, a lo más, una conveniencia; aunque la mayoría de ellos suelen ser inútiles, y alguna vez, todos sin excepción, inconvenientes". El americano, que no es ni nihilista ni exactamente un ácrata, aunque esté cerca de éste, también matiza: "...Yo reclamo, no la ausencia de todo Gobierno, sino en seguida, uno mejor. Que cada hombre haga saber qué clase de Gobierno gozaría de su respeto, y ese será el primer paso para conseguirlo". Uno piensa entonces si el nivel medio de conciencia política, o simplemente cívica, de nuestros paisanos tiene claro algo. Si cree en esa delegación o cheque en blanco que sale de unas elecciones. Si piensa en que la política debería ser una actividad cercana y personalizada, donde no todo se dejara al albur de los parlamentarios. O si lo único que va a hacer una vez más es dejarse manipular al votar por costumbre inveterada a los suyos. Temo que tanta desconfianza sembrada no mejore las cosas. Y, desgraciadamente, nada de ello es un juego.



Ilustración de A. Dan


24.4.16

Shakesperiana duda solventada por Cervantes


















Leer o no leer poesía. He ahí la cuestión. ¿Buena o mala? Ah, eso ya es harina de otro costal. Narra Cervantes que al licenciado Vidriera "le preguntó un estudiante si era poeta, porque le parecía que tenía ingenio para todo. A lo cual respondió: Hasta ahora no he sido tan necio ni tan venturoso. -No entiendo eso de necio y venturoso -dijo el estudiante. Y respondió Vidriera: -No he sido tan necio que diese en poeta malo, ni tan venturoso que haya merecido serlo bueno. Preguntóle otro estudiante que en qué estimación tenía a los poetas. Respondió que a la ciencia, en mucha; pero que a los poetas, en ninguna. Replicáronle que por qué decía aquello. Respondió que del infinito número de poetas que había, eran tan pocos los buenos, que casi no hacían número; y así, como si no hubiese poetas, no los estimaba; pero que admiraba y reverenciaba la ciencia de la poesía porque encerraba en sí todas las demás ciencias: porque de todas se sirve, de todas se adorna, y pule y saca a luz sus maravillosas obras, con que llena el mundo de provecho, de deleite y de maravilla". No sé qué habrá de autocrítica en las propias palabras que Cervantes pone por boca del licenciado, pues el autor no fue nunca celebrado ni en su tiempo ni en la posteridad tanto por su poesía como por su prosa. 

Incidiendo en el mismo asunto de la poesía y los poetas, un poco más adelante, en la misma novela, Cervantes escribe un texto pletórico de sarcasmo y humorada. "Otra vez le preguntaron qué era la causa de que los poetas, por la mayor parte, eran pobres. Respondió que porque ellos querían, pues estaba en su mano ser ricos, si se sabían aprovechar de la ocasión que por momentos traían entre las manos, que eran las de sus damas, que todas eran riquísimas en estremo, pues tenían los cabellos de oro, la frente de plata bruñida, los ojos de verdes esmeraldas, los dientes de marfil, los labios de coral y la garganta de cristal transparente, y que lo que lloraban eran líquidas perlas; y más, que lo que sus plantas pisaban, por dura y estéril tierra que fuese, al momento producía jazmines y rosas; y que su aliento era de puro ámbar, almizcle y algalia; y que todas estas cosas eran señales y muestras de su mucha riqueza. Estas y otras cosas decía de los malos poetas, que de los buenos siempre dijo bien y los levantó sobre el cuerno de la luna". Como crítico literario Don Miguel no tenía precio. Eso era escribir. Aprovechando el tirón del año cervantino recomiendo leer El licenciado Vidriera. Es una novela breve, una novela ingeniosa, donde se pone el dedo en la llaga de los personajes de la comedia hispana. Luego, si gusta, hay varias ejemplares más pendientes de hincar el diente. Y ninguna va a la zaga entre ellas.




Ilustración de una edición de 1866 de El licenciado Vidriera


8.4.16

Objetora Baumert















Sieglinde Baumert, objetora al impuesto de la televisión pública alemana: “Cuando leo que un minuto de una retransmisión de fútbol cuesta 40.000 euros me pregunto por qué debo colaborar con un solo céntimo”. Por no pagar 191 euros de varias cuotas impositivas fue condenada a seis meses de cárcel, pero ha cumplido menos al ser retirada la denuncia. Aunque ¿se la condena solo por ello o como castigo ejemplar a su capacidad de resistente? Las manifestaciones de malestar cívico crecen a la par que la complejidad de las formas de vida. Los buitres populistas también están al acecho de sacar tajada política de expresiones divergentes de los poderes públicos, pero eso no resta valor a una ciudadana que planta cara a lo que considera no solo injusto. También denuncia el derroche.



26.3.16

La soledad, en palabras de Miquel Bassols


















"El gran dramaturgo Eugène Ionesco decía que no es de soledad de lo que sufrimos, sino de falta de soledad".  Lo dice el psicoanalista lacaniano Miquel Bassols en una entrevista interesante en El País Semanal. ¿Tan descaminados andamos cuando decimos de las cosas lo contrario de lo que son? Bassols: "El sentimiento de abandono que a veces llamamos soledad es en realidad encontrarse con la peor compañía en uno mismo". No nos aguantamos ni nosotros mismos, podría ser la traducción al vulgaris de aquella situación de desasosiego y desencuentro interior en que la respuesta más frecuente es huir hacia adelante o a la desesperada. Y donde solo cabe esperar el sonido de lo visceral y lo agresivo. ¿Miedo a la soledad? Miedo más bien a no comprendernos, a no descubrirnos, a no estar en paz con el otro que llevamos dentro. "El primer alien con el que nos tenemos que ver es nuestro propio inconsciente", matiza desde su propio terreno y lenguaje el psicoanalista.





23.3.16

Superar el horror







De la azora LXI, del Corán: "Dios ama a los que luchan en su senda, en línea de combate, cual si fuera un sólido edificio" (traducción de Juan Vernet)  Con estos precedentes teóricos, donde la metáfora es un arma de dos filos con ambigüedad calculada y dogmática. Si se suman las situaciones sociales y políticas de sometimiento y agravio de amplios territorios de Asia y África. Si a mayores se tienen en cuenta los intereses enfrentados y abyectos de Estados que persiguen turbios fines de supremacía. Si el panorama se desborda con el fanatismo incubado por y para los malvados, ¿de qué nos extrañamos? Ciertamente, también la Biblia está cargada de citas belicosas, y bien que han sido utilizadas para una historia de la destrucción de vidas y pueblos. Pero la trayectoria histórica de los últimos años en Occidente las ha dejado al menos y de momento congeladas o, si se prefiere, desactivadas. En manos de todos, tirios y troyanos, de cualquier mentalidad o fantasías, está superar a los bárbaros en lugar de dejarse contagiar por ellos. Todo sea para que el dios del Horror sea superado por el Hombre cabal.





20.3.16

La alienación para Franco Berardi 'Bifo'


















Filósofo Franco Berardi Bifo: “Hoy, el poder repite incansablemente que hay que relanzar (revitalizar) el crecimiento, aumentar el tiempo de trabajo, relanzar el consumo. Sin embargo, todo eso es imposible e insensato. El consumo no puede ser reactivado porque la gente no necesita más jerséis, ni más coches, ni más zapatos. Lo que necesita es más tiempo, más placer, más relaciones afectivas… He aquí la paradoja fundamental de nuestra época: la lógica del más contradice lo que podemos, lo que realmente necesitamos”. Pero nos seguimos llenando de zapatos, de coches, de jerséis, mientras carecemos de lo emocionalmente básico. ¿Quién pone el cascabel al gato de un sistema que se empeña en que compremos para producir más y obtener beneficios solo una minoría? ¿Cómo dar la espalda a esa herida sobre el hombre que es la carencia de amor, de creatividad, de diálogo, de tiempo para uno mismo? Ni el hombre es hombre ni es ciudadano, pues se le niega ser él mismo. Berardi: “La alienación no surge de la relación comunicativa, sino de una relación productiva basada en la hiperexplotación, el empobrecimiento psíquico, el aislamiento. Las tecnologías digitales son solo el soporte perfecto de esa alienación”. Con los medios hemos topado y en ello están los ojos y la mente  -no solo los dedos-  de un público nuevo que se toma la vida como espectador, jodido, eso sí, de un show.




12.3.16

Las soledades en Bleu, de Krzysztof Kieslowski














El personaje Julie de Courcy, en la película Bleu, de Krzysztof Kieślowski: "Ahora sé que solo haré una cosa. Nada. No quiero posesiones, ni recuerdos, ni amigos, ni ataduras. Son todo trampas". Supuración de una herida profunda. La historia del personaje principal es un relato de soledad, hija de la pérdida. Ella necesita desposeerse de todo y compensar así su pulsión. Contrasta con la actitud del resto de los personajes que aparecen en el film. En ellos laten soledades con otros rostros que buscan donde aferrarse: a la recomposición de una partitura, al placer del sexo y su exhibición, al limbo del extravío de la memoria, al hijo en ciernes del amante muerto, al crucifijo solitario en el caso de un circunstancial chico solitario de campo. Desde una historia central de soledad y dolor se abre el huerto de soledades donde  cada cual, en mayor o menor medida, se sujeta a la tierra.

Recomiendo ver, por primera vez o repitiendo, la película. Kieslowski no fue un director cualquiera. Siempre se ve algo nuevo, dotado de una estética inusual y un desarrollo sin contemplaciones sentimentaloides. 




9.3.16

El vicio de la traducción y otros consejos. Miguel Sáenz dice.













"La traducción es un vicio, una dependencia, una adicción". Confesión sincera de un traductor octogenario, Miguel Sáenz, que se las sabe todas, en la revista Letras libres."Quien admira una obra literaria extranjera o, peor aún, a su autor, se siente obligado a compartirlos, reescribiéndolos desaforadamente. Finge hacerlo para difundir la cultura y posa como benefactor de la humanidad, pero sabe que eso no es cierto. Si lo hace es porque no tiene más remedio que hacerlo". Siempre me he preguntado cuántas lecturas hará un traductor de una obra, qué empeño pondrá en conocer la lengua y la cultura que se le brinda, cuánta veracidad habrá en contenidos y en formas expresivas cuando queda adaptado el original a otra lengua. 

Una vez escuché decir a Sáenz que un traductor escribe una nueva novela sobre la que pretende traducir. ¿Leemos a Günter Grass, por ejemplo, o leemos la reescritura Miguel Sáenz? Creo que no conviene tomarse al pie de la letra las propias dudas, por leer leamos del todo, y más si viene avalada por una calidad como la que impone Sáenz. Pero si somos quisquillosos o no da ya mucho de sí nuestro tiempo vital tengamos en consideración una magistral opinión suya: "Mi consejo sincero: no lean libros traducidos, ni siquiera los míos. Aprendan idiomas. En el peor de los casos, lean a Rulfo, a Borges y a Valle-Inclán y tendrán cubiertas por completo sus necesidades básicas. De verdad. Se lo dice un traductor experimentado".

Dichosos estos tiempos que vivimos que podemos escoger, sobre todo para los que crecimos en el desierto y no siempre supimos más tarde orientarnos bien.


7.3.16

Visita de Heráclito y Demócrito















De par de mañana un fragmento de Heráclito de Éfeso se escapa del libro: "No sería mejor para los hombres que aconteciese lo que desean". Mis secuaces humanos y yo mismo, obsesos por pseudoideas de realización personal, lo plantearíamos de este modo: ¿No sería mejor para los hombres que aconteciese lo que deseamos? Me hace pensar la diferencia entre la afirmación del filósofo oscuro (es un decir) y cualquiera de nosotros. Vivimos en un constante interrogante motivado por las aspiraciones de poseer, lograr, conquistar. Pero no por preguntarnos y enloquecernos en la carrera alcanzamos los objetivos que creemos serían beneficiosos para nosotros. Demócrito: "Cuantos mayores nuestros deseos, mayores también las carencias". ¿No está matando a los hombres de la sociedad de consumo desenfrenada el bucle en el que viven? Mientras la espiral y las diferencias entre quienes tienen, aun mínimos, y los desposeídos crece causando estragos en ambas partes. Demócrito y Heráclito, tan antagónicos en actitud sobre muchos temas, probablemente convergieran para sacarnos los colores a los habitantes de la presente civilización.
















Cuadro de Rubens sobre Heráclito y Demócrito


29.2.16

La belleza de saber que se sabe. Umberto Eco














"La belleza de crecer y de madurar consiste en darse cuenta de que la vida es una maravillosa acumulación de saber". Umberto Eco, en el artículo Sobre los inconvenientes y ventajas de la muerte. En tiempos como los nuestros, en que gravita tanta información sobre las mentes humanas, la duda es si lo que nos llega es conocimiento o mero agobio que no sabemos asimilar. Dice Eco: "Si no eres un necio, o un desmemoriado crónico, a medida que creces aprendes". Uno piensa enseguida en el proceso insoslayable de crecimiento de uno mismo, donde el do de pecho consiste en la propia capacidad de reacción y de respuesta a los avatares en los que nos vamos viendo inmersos. Ahí ya vamos sabiendo. "Es lo que se llama la experiencia, por la que en tiempos pasados los ancianos eran considerados los más sabios de la tribu, y su deber era transmitir sus conocimientos a los hijos y a los nietos". ¿No implica a su vez la historia de los oficios, de los diálogos, de las normas de convivencia, de las categorías de gobernación de la sociedad? Todo se basaba en esa experiencia y en esa transmisión, hoy alteradas no solo en sus formas sino en sus conceptos. Pero Eco ve su lado gratificante: "Es una sensación maravillosa darte cuenta de que todos los días aprendes algo más, que tus propios errores de antes te han hecho más sabio, que tu mente (a la par que tu cuerpo tal vez se debilita) es una biblioteca que se enriquece día a día con un nuevo volumen". Los libros como metáfora del propio saber, y no podía ser de otra manera en la perspectiva sabia del escritor y filósofo. 

Umberto Eco se quitó el sombrero para siempre el pasado 19 de febrero. Sus propias disquisiciones sobre la muerte, en clave de ironía y humor, pero no de carencia de profundidad analítica, las expresó muy bien en el artículo de donde extraigo la cita. Ver aquí.



27.2.16

Si Guillermo y Miguel vivieran ahora mismo (versión dibujante Max)





Esta viñeta no exige más palabras. Max, en su Trampantojo del suplemento Babelia, saca hoy este coloquio que podrían mantener, de encontrarse, Guillermo y Miguel, cuatro siglos después. A buen entendedor...



24.2.16

La fraternidad para Paul Éluard

















Paul Éluard: "Hay una palabra que me exalta, una palabra que nunca he podido oír sin experimentar un gran escalofrío, una gran esperanza, la más grande, la de vencer a las potencias de la ruina y de la muerte que oprimen a los hombres, esa palabra es: fraternidad". ¿Existirá todavía esa palabra? Si se ha ido, ¿volverá? Si ha caído en desuso, ¿la rehabilitaremos? Si no se la ve, ¿se revelará? Si no ha sido parida, ¿la engendraremos? Tal vez la fraternidad sea el remedio curativo para la humanidad, esa extensa y profunda capital del dolor. Pero mientras llega, ¿por qué no alimentar nuestros anhelos con la poesía, para que los hombres se eleven sobre sí  mismos?